
En el juego que escenificaban ayer [Sábado] los Tigres del Licey y los Gigantes del Cibao ocurrió una trifulca que terminó apoderándose de los fanáticos quienes terminaron por lanzar objetos al terreno de juego lo que provoco que el mismo fuese cantado “forfeit” por los umpires lo que dio como ganador al Licey.
Todo comenzó en el octavo episodio cuando Jorge de Paula golpeo a Fox, y fueron advertidos los dos conjuntos. Paula golpeo a Erick Aybar, el cual se dirigió a la lomita con el bate en la mano amenazándole, y se vaciaron las bancas. Su hermano Willy salio en su defensa, pero todo fue controlado.
El verdadero desastre inició cuando los fanáticos empezaron a lanzar botellas, latas vacías de cerveza, pedazos de madera, y hasta piedras a los jugadores de los azules, los cuales reaccionaron devolviéndoles lo lanzado, junto con pelotas y sillas.
La seguridad del Julián Javier brillo por su ausencia, y la seguridad que lleva el equipo visitante no es lo suficiente para ayudar en estos tipos de incidentes.
Según declaraciones del gerente general de los Tigres Fernando José Ravelo, varios jugadores de los bengaleses resultaron heridos, entre los cuales podemos citar a: Ronnie Belliard quien recibió un golpe en la cara con una botella plástica de refresco la cual regreso a las gradas, a Félix Rodríguez le llevaron la uña del dedo mayor del pie porque le callo una piedra, y a Oneli Pérez herida en un tobillo provocada por una botella de Brugal.
También salieron heridos algunos fanáticos dos de ellos niños menores de diez años.
Desde hace unas temporadas atrás los Tigres y los Gigantes se ven involucrados en hechos de esta índole.
La liga dominica de béisbol y su presidente Leonardo Matos Berrido deben tomar medidas drásticas y amonestar a ambos equipos, suspender a quien tenga que suspender o multar a quienes tengan que multar.
Pero lo mas importante que quiero señalar y es aumentar la seguridad en los estadios, y gracias Dios no ocurrió algo mas lamentable.
En otro punto, no se puede llamar narradores a la cadena de los Gigantes del Cibao, en su cadena de radio en vez de ayudar a calmar las cosas, estaban acabando a los felinos, hay que dejar el fanatismo a un lado y velar porque todo marche bien.
Cuanta gente que se parcializa Dios mió, la cadena de los Potros debe moderar sus comentarios.